Mark Twain

Ya hace tres semanas desde la explosión y el hundimiento de la plataforma petrolífera en el Golfo de México.Desde entonces la pérdida de aceite ha sido constante y, tras varios intentos fallidos de contención, unos 5000 barriles de petróleo siguen desparramados por la superficie marítima. Peces, mamíferos marinos y aves sufrirán, una vez más y durante años, por la avaricia de la industria petrolera.

La idea de comer carne animal me enferma, pero también encuentro injustificable e intolerable la idea de utilizar animales vivos en el arte, si es que se puede denominar arte a lo que vamos a ver a continuación.

Vivimos en un mundo interdependiente. Si el ámbito de experiencia de la mayoría de nuestros antepasados no iba más allá de la comunidad local, hoy nos afecta lo que ocurre en lugares remotos y nuestras acciones tienen también repercusiones globales. Disciplinas tan dispares como la física cuántica, la ecología y la geopolítica confirman día a día la interdependencia de cosas que hasta hace poco veíamos como separadas. Simultáneamente, a la vez que la economía, la experiencia y el conocimiento expanden su marco parece también expandirse lo que podríamos llamar nuestro horizonte ético: el horizonte que abarca a todos aquellos que identificamos como nuestros semejantes.

Estudios sobre el comportamiento de los delfines han puesto de relieve la gran similitud que existe entre estos y los seres humanos con respecto a la forma de comunicarse. Asimismo, subrayan el hecho de que son más brillantes que los chimpancés. Dichos estudios han sido respaldados por la investigación anatómica que demuestra que los cerebros de los delfines presentan muchas características asociadas a un grado de inteligencia muy elevado.

Hay quienes sabiendo que los toros jamás podrán expresar con palabras humanas lo que sienten durante la lidia, se valen de las mentiras más mezquinas para así justificar tan cruel espectáculo.