
Cada año se gastan miles de millones en publicidad para promover el consumo de carne y sus derivados. Todos hemos visto a esos adolescentes, con caras risueñas, mordiendo unos perritos calientes y familias felices reunidas alrededor de una barbacoa. En la televisión nunca se relacionan las hamburguesas con la atmósfera horrible y macabra de los mataderos, sino con un mundo mágico de jardines cultivados por unos amables payasos. El mensaje que se desea transmitir es que consumir carne es una actividad natural, sana y divertida.

Ya hace tres semanas desde la explosión y el hundimiento de la plataforma petrolífera en el Golfo de México.Desde entonces la pérdida de aceite ha sido constante y, tras varios intentos fallidos de contención, unos 5000 barriles de petróleo siguen desparramados por la superficie marítima. Peces, mamíferos marinos y aves sufrirán, una vez más y durante años, por la avaricia de la industria petrolera.

Los océanos han alimentado a la humanidad desde tiempos inmemoriales sin embargo en los últimos cien años la codicia humana ha saqueado y despojado implacablemente los ecosistemas marinos con una ignorancia ecológica asombrosamente demencial. Los océanos son como la gallina de los huevos de oro. Mientras vivió puso un huevo de oro cada dia pero entonces el avaricioso granjero pensó que matándola podría hacerse con todo el oro de dentro. Al hacerlo descubrió que en su interior no había nada y la gallina no volvió a poner más huevos de oro porque estaba muerta.

Un cambio global hacia la dieta vegana es vital para salvar el planeta. Con el fin de mantener la sostenibilidad a medida que avanzamos hacia una población mundial de 9100 millones de personas para el año 2050, las Naciones Unidas hacen un llamamiento para el cambio global hacia una dieta vegana, advirtiéndonos de que esto es crucial para salvar a la población mundial del hambre, la escasez de combustible y los peores efectos del cambio climático.

En un momento en que la mayoría de organizaciones de derechos animales están activamente promoviendo, recompensando y defendiendo los productos animales y métodos de ganadería "humanitarios", os escribo por tres de los receptores de esa piedad.