Thomas Edison

Wild Wonders of Europe es un proyecto consistente en compartir las maravillas naturales de nuestro continente con 700 millones de europeos y con todo el mundo. Su objetivo es que todos podamos conectar mejor con este maravilloso patrimonio, disfrutarlo más y cuidar de él de la forma más sensata para el futuro.Wild Wonders of Europe también quiere rendir homenaje a las medidas de conservación que se están adoptando y apoya con firmeza las nuevas. Una gran cantidad de vida silvestre está volviendo a Europa. Cuando los humanos toman las decisiones correctas, la naturaleza lo aprecia rápidamente y vuelve a aparecer.

En Mother Jones realizaron una investigación durante un largo año para destapar la crueldad y el abandono en el que viven los elefantes del circo Ringling Brothers. Lo que reportan es realmente triste y alarmante pues, fuera de los espectáculos, la vida de estos paquidermos es miserable y atenta contra todos los derechos de los animales.

Poco después del la invasión norteamericana en Afganistán, los informativos emitieron imágenes de un horroroso vídeo que mostraba las muertes agonizantes de perros en experimentos militares de Al-Qaeda. Se veía a un perro atrapado dentro de una habitación que desprendía gas. El perro comenzaba a lamerse los labios (el aumento de saliva es uno de los primeros signos de envenenamiento), perdía el control de sus cuartos traseros y eventualmente se lo veía recostado sobre su espalda, gimiendo. Como sea, estos crueles experimentos no son nada nuevos ni sólo han sucedido en Afganistán, suceden en los laboratorios de todo el mundo.

Ya hace tres semanas desde la explosión y el hundimiento de la plataforma petrolífera en el Golfo de México.Desde entonces la pérdida de aceite ha sido constante y, tras varios intentos fallidos de contención, unos 5000 barriles de petróleo siguen desparramados por la superficie marítima. Peces, mamíferos marinos y aves sufrirán, una vez más y durante años, por la avaricia de la industria petrolera.

En el Circo Ringling Bros los elefantes son golpeados con ganchos, empujados y torturados con electroshock. Todo para conseguir que realicen trucos, y no mediante un método de recompensas como afirman los “cuidadores”, según ha denunciado la organización PETA .