Víctor Hugo

Cada año se gastan miles de millones en publicidad para promover el consumo de carne y sus derivados. Todos hemos visto a esos adolescentes, con caras risueñas, mordiendo unos perritos calientes y familias felices reunidas alrededor de una barbacoa. En la televisión nunca se relacionan las hamburguesas con la atmósfera horrible y macabra de los mataderos, sino con un mundo mágico de jardines cultivados por unos amables payasos. El mensaje que se desea transmitir es que consumir carne es una actividad natural, sana y divertida.

Un cambio global hacia la dieta vegana es vital para salvar el planeta. Con el fin de mantener la sostenibilidad a medida que avanzamos hacia una población mundial de 9100 millones de personas para el año 2050, las Naciones Unidas hacen un llamamiento para el cambio global hacia una dieta vegana, advirtiéndonos de que esto es crucial para salvar a la población mundial del hambre, la escasez de combustible y los peores efectos del cambio climático.

El proyecto Iberlince pretende aumentar en cinco años la población mundial de lince ibérico a 450 ejemplares, el doble que en la actualidad. Llegar a esta meta permitiría rebajar un peldaño el alto grado de amenaza de la especie, el felino más amenazado del planeta. Y recuperar las poblaciones extinguidas hace unas pocas décadas de Castilla-La Mancha, Extremadura y Portugal. Cuenta para ello con un presupuesto de 34 millones de euros, que se suman a los 36 millones gastados sólo en Andalucía desde 2002.

En Mother Jones realizaron una investigación durante un largo año para destapar la crueldad y el abandono en el que viven los elefantes del circo Ringling Brothers. Lo que reportan es realmente triste y alarmante pues, fuera de los espectáculos, la vida de estos paquidermos es miserable y atenta contra todos los derechos de los animales.

Ya hace tres semanas desde la explosión y el hundimiento de la plataforma petrolífera en el Golfo de México.Desde entonces la pérdida de aceite ha sido constante y, tras varios intentos fallidos de contención, unos 5000 barriles de petróleo siguen desparramados por la superficie marítima. Peces, mamíferos marinos y aves sufrirán, una vez más y durante años, por la avaricia de la industria petrolera.